Manuel Jiménez A.
Carlos Wong T
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Palabras
Claves:
Pulpivatlómetro:
"Dispositivo que aplica una corriente eléctrica
a la superficie dentaria por medio de un electrodo
y que a través de él, se transmite
al esmalte, la dentina, el hueso adyacente y el
resto del cuerpo hasta llegar al otro electrodo
que el paciente tiene firmemente sujetado con su
mano. La cantidad de corriente podrá ser
regulada por un reostato en el mismo pulpovitalómetro.
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Sensibilidad
pulpar: "Respuesta por excitación
eléctrica de los elementos nerviosos presentes
en la pulpa"4. Siendo esta una respuesta subjetiva.
Introducción
En
la actualidad no se han realizado investigaciones
referentes a los conductores utilizados con la prueba
eléctrica, de ahí la importancia con
que se ha tomado el reto de aclarar varias incógnitas
sobre el empleo de soluciones electrolíticas
que se utilizan meramente por tradición y
sin fundamento científico alguno a la hora
de utilizar el pulpovitalómetro, incurriendo
en datos de diagnóstico inexactos. Hoy en
día, en el mercado se encuentran diferentes
soluciones elaboradas con fines distintos a nuestra
profesión y que pueden ser utilizadas para
el diagnóstico endodóntico.
Este estudio compara el rendimiento de tres soluciones
electrolíticas, previamente seleccionados,
para realizar las pruebas de sensibilidad pulpar
con el pulpovitalómetro; y así justificar
no sólo teóricamente sino en la práctica,
las capacidades electrolíticas de aquellas
soluciones que se han empleado por costumbre y cuales
de ellas son las más indicadas mediante un
respaldo científico.
Antecedentes
El
uso de pruebas eléctricas para determinar
la sensibilidad pulpar dentaria se remonta a 1867
con Magitot y por más de 133 años
este principio se ha mantenido casi inalterable
basándose en el hecho de que una corriente
eléctrica puede ser aplicada a la superficie
dentaria por medio de un electrodo y que a través
de él, se transmita al esmalte, la dentina,
el hueso adyacente y el resto del cuerpo, hasta
llegar al otro electrodo que el paciente tiene firmemente
agarrado con su mano. Dispositivos especiales permiten
aumentar el potencial o voltaje que pasa por el
diente hasta un punto tal en que éste manifiesta
dolor, indicando su estado de sensibilidad.
Anteriormente se mencionaba el pulpovitalómetro
de alta (20000 ciclos) y baja frecuencia (1000 -
5 000 ciclos) sin embargo hoy en día ya no
se utilizan. Ziskin y Wald encontraron que "cuando
estimulamos a frecuencias bajas (menos de 5 000
ciclos) obtenemos respuesta del periodonto en forma
más rápida que de la pulpa misma",
mientras que Ziskin y Zagarelli, trabajando sobre
1605 piezas dentales diferentes, llegaron a la conclusión
"de que la membrana periodontal requiere una
cantidad mayor de corriente que la pulpa para ser
estimulada".
R.
F. Sommer concluye mencionando que "las pruebas
de vitalidad eléctrica no son infalibles,
por lo tanto no pueden ser consideradas como único
criterio para determinar el estado de vitalidad
pulpar" 13 La prueba eléctrica pulpar
fue diseñada para determinar la sensibilidad
pulpar, realmente no determina la vitalidad en sí,
sino que determina el aporte nervioso de diversas
piezas. Esta prueba da información del grado
de sensibilidad de la pieza ante una corriente eléctrica,
sin embargo el juicio de la normalidad de una pieza
dental está sujeto a cada individuo. 6
Todos los pulpovitalómetros requieren de
una solución electrolítica para transmitir
una corriente desde el pulpovitalómetro hasta
las estructuras duras del diente, se utiliza con
frecuencia "la pasta dental con la cual se
obtiene buenos resultados". El gel utilizado
en eletrocardiogramas es un gel viscoso con mayor
capacidad conductora, que se coloca en el tercio
medio de la superficie vestibular del diente o dientes
a diagnosticar. 4 La corriente eléctrica
debe ser mayor en dientes de mayor densidad y tamaño,
para que el estímulo eléctrico llegue
a la pulpa, esta carga debe traspasar el esmalte
el cual forma un tipo de barrera entre el pulpovitalómetro
y la dentina.
Un electrodo debe estar en contacto con la solución
electrolítica que se encuentra adherida a
la superficie dental, mientras que una carga eléctrica
es aplicada mediante un reostato que aumenta el
flujo eléctrico, que atraviesa el tejido
dental provocando en el paciente un hormigueo o
sensación de dolor en la pieza dental. Este
incremento debe realizarse en forma lenta, pues
de lo contrario producirá dolor y no se tendrá
certeza de la carga aplicada.
Esta prueba debe realizarse con piezas dentales
de control, las cuales es preferible que sean las
contrarias de la misma arcada, pues así se
podrá tomar un punto de referencia para determinar
el rango de respuesta normal de la pieza. Si la
prueba presenta la misma intensidad, tanto en la
afectada como en la pieza control, se considera
el diente normal, sin embargo si presenta diferencias
ya sean superiores o inferiores a las piezas de
control se considerara con alguna alteración
pulpar.
Se recomienda realizar dos veces la prueba y sacar
un promedio de éstas, si los resultados difieren
mucho, se tomará una tercera y se sacará
el promedio de las dos más parecidas. El
realizar esta prueba varias veces tiende a deteriorar
el estímulo, por ende no es recomendable.
La edad del paciente es un factor que debe ser tomado
en cuenta para dicha prueba de sensibilidad, pues,
en dientes recién erupcionados y/o en dentición
temporal la misma no es determinante; mientras que
para las piezas de pacientes jóvenes la prueba
no tiene más contratiempos, ahora, en personas
de más edad donde la calcificación
es mayor, esta prueba se puede tornar más
complicada. 15
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